• Guillermo Varela Vallespi

Qué significa tener un portafolio de inversiones diversificado

Cualquiera en busca de evidencias sobre la importancia de tener un portafolio de inversiones diversificado las hubiese encontrado este viernes 21 de mayo en la portada digital de “The Globe and Mail”.

En la columna de la izquierda el diario le dedicaba un profuso artículo a los pronósticos de crecimiento de la economía china para 2020 y 2021. De manera muy sucinta: el primer ministro chino anunciaba que su gobierno había renunciado a proyectar escenarios de crecimiento específicos debido al alto grado de incertidumbre sobre la recuperación de la economía local.


En la columna de la derecha aparecía un artículo similar, pero dedicado a las recientes valoraciones sobre la economía canadiense hechas por Stephen Poloz, el aún gobernador del Banco Central de Canadá (termina su mandato en junio de este año). En ellas Poloz favorecía el escenario de recuperación optimista sobre el pesimista. Para ello mostraba varios elementos que le hacían aseverar que Canadá sigue, hasta hoy, en el camino del escenario de recuperación económica más favorable.

Lo anterior es un ejemplo de una de las principales dimensiones que se deben de tomar en cuenta al momento de construir un portafolio de inversiones diversificado: la zona geográfica. Ella, sin embargo, está lejos de ser la única.

Principales dimensiones

Existen múltiples dimensiones a considerar cuando se intenta construir un portafolio de inversiones diversificado. A continuación presento tres de las que se consideran primordiales. También resumo de manera somera las principales características de cada una de ellas.

Tipos de valores

Es tal vez la más conocida e intuitiva de todas las dimensiones. Se sabe que existen diferentes clases de valores o títulos, los cuales están disponibles, de una forma u otra, a manera de inversión. Entre los principales títulos encontramos las acciones de compañías, los bonos de diferentes denominaciones, tipos y procedencias, los fondos mutuales y los fondos segregados, los productos derivados, los bienes raíces, los metales preciosos y el petróleo, entre otros más. Cada uno de estos valores o títulos tiene su propio mercado y están definidos por características específicas bien precisas. A notar sobre todo que el nivel de riesgo asociado a cada uno de ellos es diferente. Las acciones, por ejemplo, están en el ápice del mayor nivel de riesgo, mientras que los bonos del gobierno se encuentran en el extremo opuesto.

Zona Geográfica

De acuerdo a "Morningstar", se pueden identificar tres grandes zonas geográficas:

La Gran región europea

  • Reino Unido;

  • Europa desarrollada;

  • Países europeos emergentes;

  • África y oriente medio;

La región asiática

  • Japón;

  • Australia y países asociados;

  • Asia desarrollada;

  • Países asiáticos emergentes;

Américas

  • Canadá;

  • Estados Unidos;

  • América Latina;

Se podría esperar que esta dimensión en particular fuese también más o menos evidente para el inversionista promedio. Es común encontrar, sin embargo, portafolios personales muy diversificados por tipos de valores los cuales adolecen de una diversificación geográfica. La crisis del 2008-2010, por ejemplo, o la del sudeste asiático en 1997, muestran como las diferentes zonas geográficas reaccionaron a la crisis de manera escalonada en el tiempo, así como también en su intensidad, lo cual se tradujo en que los rendimientos de los valores asociados a estas zonas geográficas también fuesen diferentes en un mismo momento.

Sectores bursátiles

No todos los sectores bursátiles reaccionan igual ni con igual amplitud durante los tiempos de crisis, tampoco durante los períodos de bonanza. Existen al menos tres sectores bursátiles fundamentales que engloban al mercado de acciones:

Sector Cíclico

Este sector abarca las compañías asociadas al consumo cíclico, las materias primas, los servicios financieros y los bienes raíces. Las compañías que se asocian con el sector cíclico están altamente influenciadas por el ciclo económico. De manera general, en tiempos de expansión económica las compañías que aquí se incluyen ofrecen buenos rendimientos, mientras que en tiempos de contracción o de crisis tienden a verse afectadas.

Sector Sensible

Aquí se encuentran sobre todo compañías asociadas a las telecomunicaciones, la energía, la industria y la tecnología. Las compañías que caen dentro del sector sensible no tienen necesariamente una relación directamente proporcional con el ciclo económico. Estas pueden verse afectadas o favorecidas por eventos puntuales como la aparición de una nueva tecnología y/o eventos socioeconómicos que cambien la dinámica de la sociedad.

Sector Defensivo

Está representado sobre todo por compañías vinculadas al consumo de bienes de primera necesidad, los servicios de salud y los servicios públicos. Estas compañías tienden a ser estables más allá de la etapa del ciclo económico que nos encontremos, pues representan bienes y servicios los cuales por su naturaleza tienen tendencia a mantenerse o crecer, incluso en tiempos de crisis.

Diversificación vs Dispersión

Por último, quiero comentar sobre un error que encuentro con una frecuencia relativamente alta: confundir diversificación con dispersión. La idea es que las personas erróneamente dan por sentado que tienen un portafolio de inversiones diversificado por el hecho de tener sus inversiones con varias instituciones financieras y no con una sola.

En este sentido, si bien tener un portafolio de inversiones disperso entre varias instituciones pudiera disminuir el riesgo asociado a hacer negocios con una sola institución, ello no implica en absoluto que su portafolio esté diversificado. De hecho, pudiera ocurrir que su capital esté invertido de la misma manera en una y otra.

Importante: Las instituciones financieras como tal no constituyen una dimensión a tomar en cuenta cuando se trata de diversificar. La manera en que estas instituciones invierten su dinero sí.

Recuerde: no deje para mañana lo que debió hacer ayer.

 

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