• Guillermo Varela Vallespi

Crisis Financieras que cambiaron el mundo (VI): Cómo funcionan los bancos (parte 4)

Cómo logran los bancos prestar un dinero que en principio no les pertenece. La respuesta reside en el Sistema de reserva fraccional bancario.


Sistema de reserva fraccional bancario

La banca de reserva fraccionaria es un sistema en el cual sólo una fracción de los depósitos bancarios está respaldada por efectivo real a mano y disponible para ser retirado. El objetivo (consecuencia) fundamental de este sistema es expandir la economía, al liberar capital que puede entonces ser ofrecido en forma de préstamos; capital que de otra manera difícilmente estaría disponible para ser utilizado en algo productivo (recordar la historia de nuestro panadero varios artículos atrás).


¿Cómo funciona en la práctica?

  • Por un lado, se requiere que los bancos tengan a mano y disponible para retirar una cierta cantidad del efectivo que los depositantes les dan. O puesto de otra manera, si alguien deposita 1000 $, el banco no puede prestar el monto total de esos 1000 $.

  • Por otro lado, no se requiere que los bancos mantengan disponible el monto total de los depósitos que reciben: en la práctica la mayoría de los bancos están obligados a mantener a mano y disponibles alrededor del 10% de los depósitos; a este monto se le denomina reservas. El requisito de las reservas bancarias lo establecen los Bancos Centrales (el banco de los bancos en cada país), y es una de las herramientas utilizadas para implementar la política monetaria de los primeros. Así, al aumentar la exigencia de reservas a los bancos (de 10% a 12%, por ejemplo) se saca dinero de la economía (los bancos tienen menos capacidad de prestar); mientras que disminuir la exigencia de reservas (de 10% a 8%, por ejemplo) pone dinero en la economía (se puede prestar más).

En la práctica los requerimientos de reservas para los bancos no tienden a cambiar significativamente. Son otros entonces los mecanismos que utilizan los bancos centrales para inyectar o extraer dinero de la economía, con las consecuencias que esto conlleva. Sobre ello estaré escribiendo próximamente.


Pero, ¿cómo es posible que el banco logre prestar un dinero que no es suyo?

La lógica de esta estructura reside en el hecho de que sólo un porciento determinado y relativamente bajo de los depósitos será exigido al unísono por los depositantes, digamos en un mismo día. En principio, los depositantes tienen confianza en que no importa el momento que sea, si ellos deciden retirar su dinero del banco este dinero estará disponible. Además, al menos una de las razones por las cuales se quisiera tener el dinero en el banco (esencialmente más seguro y con posibilidad de generar un interés) en lugar de, por ejemplo, nuestra casa (menos seguro y sin generar interés) es que es un dinero el cual no necesitamos hoy.


Una ya larga historia bancaria respalda un 10% de reservas como el monto que evitaría la muy incómoda posición para un depositante de llegar al banco a solicitar su dinero y que el mismo no esté disponible. Este inconveniente muy bien puede ser causado por una falta de liquidez coyuntural o un fallo puntual de la logística del banco, lo cual no tiene que necesariamente representar una insolvencia estructural. Es decir, usted regresa mañana o más tarde y su dinero estaría disponible. Pero, ¿cómo estar seguro de ello? A lo largo de la historia ha ocurrido en innumerables ocasiones, y ha sido la causa de un pánico colectivo que sí ha provocado entonces la insolvencia estructural del banco y la pérdida del capital depositado. Llevado a gran escala, se pudiera provocar un efecto dominó y hacer colapsar el sistema financiero completo de un país. La historia también ha sido testigo varias veces de escenarios como este.


En nuestros días el sistema bancario se ha dotado de mecanismos adicionales que tienen como objetivo que un fenómeno como el que acabo de describir no ocurra, al menos no por esa causa. Estos van desde limitar el monto de dinero que un depositante puede extraer en un mismo día, hasta la posibilidad de recurrir a los bancos centrales como recurso de última instancia en caso de una falta de liquidez coyuntural. Todos los días los bancos están en la obligación de mantener sus niveles de reservas según lo establecido por el Banco Central. Esto lo logran hacer a través de préstamos a muy corto plazo (de un día para otro) que solicitan a otros bancos (o al propio Banco Central).


De esta manera, si un banco cierra el día con exceso de reservas tiene esencialmente dos opciones:

  • Lo deposita en el Banco Central y cobra un interés por ello;

  • Lo presta a otro banco y cobra un interés por ello;

A su vez, si un Banco cierra el día con déficit de reservas tiene esencialmente dos opciones:

  • Pide un préstamo al Banco Central y paga un interés por ello;

  • Pide un préstamo a otro banco y paga un interés por ello;

La tasa de interés que se utiliza en estas transacciones es la piedra angular sobre la cual los bancos centrales implementan su política monetaria. Sobre esto también estaré escribiendo próximamente.


Recuerde: no deje para mañana lo que debió hacer ayer.

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